El Espíritu Terapéutico de Lux Esse

 

Ser luz para que otros recuerden su propia luz

El modelo terapéutico, que implica una filosofía, la integración de herramientas y el desarrollo de las destrezas propias de su majejo, y (sobre todo) una actitud para el logro del propósito final, es el resultado de un largo ejercicio, de un continuo descubrimiento y de la constataciín de logros al aplicarlo. La actitud tiene relación con la postura vital del terapeuta y con la manera de abordar su labor a partir de la premisa básica que tiene que ver con su mirada hacia el paciente, hacia si mismo hacia el proceso y sus implicaciones en los dos y ensus entornos. La premisa: cada uno lelva en si la capacidad de sanar. El proceso es una suma, si, pero tiene un desarrollo que sinérgico, no es solo la suma de conceptos, de técnicas, de sus actores y las circunstancias.

La filosofía en torno al modelo, misma que se ha ido configurando a lo largo de los años de ejercicio y de la sostenida reflexión sobre métodos, prácticas, recursos, poprtunidad de  uso, y los etcéteras que pueden facilmente suponerse, es extensible, aparte de a la terapia psicológica, a otras prácticas terapéuticas así como a circunstancias grupales, familiares y organizacionales que requieran sanar.

 

A continuación un par de lecturas que pueden resultar de interés para comprenderlo mejor.